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Cómo calcular la huella de carbono alcance 1 y 2: guía técnica para empresas

27 de mayo de 2026 Félix Arroyo 12 min de lectura
Cómo calcular la huella de carbono alcance 1 y 2: guía técnica para empresas

Alcance 1 y alcance 2 son la parte de la huella de carbono que toda empresa puede y debe calcular. No requieren la complejidad metodológica del alcance 3, los datos están razonablemente disponibles, y el cálculo es defendible desde el primer ejercicio. Esta guía explica cómo hacerlo bien, qué errores caros evitar y cómo construir un sistema que el auditor entienda sin esfuerzo.

Puntos clave Alcance 1 cubre emisiones directas: combustión en instalaciones propias, flota de vehículos, fugas de gases refrigerantes, procesos industriales. Alcance 2 cubre emisiones indirectas asociadas a la energía comprada: principalmente electricidad, también vapor y calor. La metodología de referencia es el GHG Protocol Corporate Standard, adoptado por CSRD/ESRS E1, SBTi, CDP y la mayoría de cuestionarios de banca. Alcance 2 admite dos enfoques de cálculo: location-based (mix eléctrico medio del país) y market-based (factor del contrato real, incluyendo PPAs y certificados verdes). El ESRS exige reportar ambos. El error más caro no es el cálculo: es la trazabilidad. Una cifra correcta sin documentación no pasa una auditoría limitada.

Tabla de contenidos

  1. Qué cubre alcance 1 y qué no
  2. Qué cubre alcance 2: location-based vs market-based
  3. Datos necesarios y dónde encontrarlos
  4. Cálculo paso a paso
  5. Errores frecuentes y cómo evitarlos
  6. Cómo encaja Voombu en este proceso
  7. Conectar el cálculo con plan de transición
  8. Preguntas frecuentes

1. Qué cubre alcance 1 y qué no

El GHG Protocol define alcance 1 como las emisiones directas de gases de efecto invernadero procedentes de fuentes que la empresa posee o controla. Las categorías típicas son:

Combustión estacionaria. Calderas, hornos, generadores. Combustible típico: gas natural, gasóleo, propano, biomasa (la biomasa sigue reglas específicas).

Combustión móvil. Vehículos propiedad de la empresa o alquilados a largo plazo: turismos, furgonetas, camiones, carretillas elevadoras, maquinaria. Combustible: gasolina, gasóleo, GLP, GNC, eléctrico (este último se contabiliza en alcance 2, no aquí).

Procesos industriales. Reacciones químicas que emiten GHG (producción de cemento, acero, amoníaco). Solo aplica a sectores específicos.

Emisiones fugitivas. Fugas de gases refrigerantes en equipos de climatización y frío industrial (HFC, HCFC). Es la categoría más subestimada en empresas de oficinas y retail. Los recargas anuales declaradas por el mantenedor son la fuente.

Lo que no entra en alcance 1: el consumo eléctrico (alcance 2), los viajes en transporte público o aéreo (alcance 3), la flota subcontratada en régimen de servicio (alcance 3, no alcance 1), las emisiones de proveedores y de la cadena de valor (alcance 3).

El criterio operativo es propiedad o control. Si la empresa decide cuándo arranca la máquina, está bajo alcance 1. Si paga por el servicio y otro decide cómo y cuándo, está bajo alcance 3.

2. Qué cubre alcance 2: location-based vs market-based

Alcance 2 cubre las emisiones indirectas derivadas del consumo de energía comprada por la empresa: electricidad principalmente, en algunos casos también vapor, calor o frío suministrados por una red externa.

El GHG Protocol introdujo en 2015 un doble enfoque de cálculo para alcance 2, y CSRD/ESRS E1 exige reportar ambos. La diferencia importa porque dan cifras distintas y reflejan realidades distintas.

Location-based Aplica el factor de emisión medio del mix eléctrico del país o región donde se consume la energía. Refleja la huella «media» del sistema eléctrico, independientemente del contrato del cliente. Es la cifra que mejor refleja la realidad física del sistema.

Market-based Aplica el factor de emisión específico del contrato eléctrico: comercializador, PPA, certificado verde, instrumento contractual. Refleja la decisión de compra del cliente. Una empresa con un PPA renovable tiene un factor market-based bajo o nulo, aunque consuma físicamente del mismo cable que sus vecinos.

Ambos enfoques son legítimos. La cifra location-based mide el impacto físico; la cifra market-based mide la decisión contractual. CSRD obliga a publicar las dos por una razón sensata: evitar el «lavado verde» que aparece cuando una empresa solo reporta market-based con certificados de baja calidad. La banca y los cuestionarios de scoring también miran ambas.

3. Datos necesarios y dónde encontrarlos

Para alcance 1 Litros de combustible consumido por tipo (gasóleo C de calefacción, gasóleo B agrícola, gasolina, gasóleo de automoción, GLP, gas natural). Fuente: facturas de combustible, sistemas de gestión de flota, lecturas de contador de gas. Kilómetros recorridos por vehículo propio cuando no se tiene dato de combustible directo (segunda mejor opción). Fuente: sistemas de gestión de flota, partes de viaje, libros de registro. Recargas de gases refrigerantes por tipo (R410A, R134a, R32, R407C…). Fuente: informes anuales del mantenedor de climatización y frío. Para procesos industriales: producción física por tipo (toneladas de cemento, de clínker, de acero). Solo aplica a sectores afectados. Para alcance 2 Consumo eléctrico anual por punto de suministro, en kWh. Fuente: facturas eléctricas, contadores propios, plataforma del comercializador. Contrato eléctrico aplicable: comercializador, garantía de origen renovable, PPA, certificados verdes. Fuente: contratos firmados, certificados emitidos por la CNMC. Consumo de vapor, calor o frío comprado a una red externa (district heating/cooling), en kWh o MWh térmicos. Fuente: facturas y contratos. Factores de emisión La metodología de referencia para España combina factores nacionales y europeos:

Combustibles: factor del MITECO (Ministerio para la Transición Ecológica) o, en su defecto, del GHG Protocol y de IEA. Mix eléctrico location-based: factor de la CNMC y de Red Eléctrica para España; mix nacional correspondiente para otros países. Mix market-based: factor del comercializador, certificado por la CNMC. Para PPAs renovables, factor cero o equivalente. Gases refrigerantes: GWP (Global Warming Potential) del último informe del IPCC. La plataforma o la hoja de cálculo debe registrar qué factor se aplicó a cada cifra y de qué año es. Los factores se actualizan año a año, y el auditor pregunta por ello.

4. Cálculo paso a paso

Paso 1: definir el perímetro de consolidación Antes de calcular, hay que decidir qué sociedades, qué centros y qué unidades operativas entran. El GHG Protocol ofrece dos criterios: control financiero (la empresa controla las decisiones operativas) o control operacional (la empresa toma las decisiones del día a día). Para la mayoría de empresas, control operacional es la opción más práctica y la que mejor encaja con la lógica del ESRS.

El perímetro ESG debe poder reconciliarse con el perímetro financiero. Si hay diferencias (joint ventures, filiales con participación minoritaria, instalaciones arrendadas), conviene documentarlas desde el primer día.

Paso 2: recoger datos de actividad Para cada categoría, sumar el dato físico anual (litros, kWh, kg). Validar contra la contabilidad financiera (los litros declarados deben coincidir con los litros facturados). La validación cruzada con financiero es lo que da credibilidad al cálculo.

Paso 3: aplicar factor de emisión Cada dato de actividad se multiplica por su factor de emisión, expresado normalmente en kg CO₂e por unidad física (kg CO₂e/litro, kg CO₂e/kWh). El resultado es kg CO₂ equivalente. Se suman las categorías para obtener el total por alcance.

Paso 4: documentar metodología y fuentes Cada cifra debe quedar trazable: dato de origen, factor aplicado, año del factor, responsable, fecha de cálculo. Sin trazabilidad, no hay auditoría posible. Esta es la diferencia operativa entre una hoja de cálculo amateur y un sistema profesional.

Paso 5: validación interna y conciliación Cruce con financiero, comparación con el año anterior, análisis de variaciones significativas. Cualquier variación de más del 10-15 % respecto al ejercicio anterior debe tener explicación documentada: cambio de perímetro, cambio de actividad, cambio de factor, error corregido. Sin esa explicación, el auditor pide aclaración.

Paso 6: reporte y publicación Inclusión en el informe de gestión bajo ESRS E1 si la empresa está obligada por CSRD. Para empresas no obligadas, inclusión en el reporte VSME o en la memoria de sostenibilidad voluntaria, con la metodología explicitada.

5. Errores frecuentes y cómo evitarlos

Olvidar las fugas de gases refrigerantes. Es la categoría más subestimada y, en empresas de oficinas y retail, puede pesar más que toda la combustión móvil. Pide al mantenedor el informe anual de recargas. Mezclar location-based y market-based en la misma cifra. Son dos enfoques distintos. Hay que reportar ambos por separado. Aplicar factores desactualizados. Cada año cambian. Una plataforma seria los actualiza centralmente; una hoja de cálculo depende de quién se acuerde. Doble contaje entre alcance 1 y alcance 2. La electricidad va en alcance 2, no en alcance 1, aunque se consuma en una caldera eléctrica. El combustible va en alcance 1, no en alcance 2, aunque se compre a un proveedor. Reportar solo market-based con un certificado verde barato. Es una práctica que la verificación limitada va a cuestionar. La cifra location-based desnuda la realidad física y debe acompañar siempre. Falta de conciliación con financiero. Los litros declarados deben cuadrar con los litros facturados; los kWh declarados deben cuadrar con la facturación eléctrica. Sin esa conciliación, el reporte es vulnerable a cualquier auditoría.

6. Cómo encaja Voombu en este proceso

Voombu es un sistema de gestión ESG impulsado por inteligencia artificial. El módulo de huella de carbono cubre los tres alcances de forma integrada: alcance 1, alcance 2 (con doble enfoque location y market based) y alcance 3 (con metodologías spend-based y activity-based en paralelo).

Para alcance 1 y 2, lo que aporta:

Conexión con datos primarios. Carga facturas de combustible, lecturas de contadores eléctricos, informes de mantenedor de climatización. Reduce la introducción manual y los errores asociados.

Base de factores mantenida. MITECO, IEA, IPCC y bases sectoriales actualizadas centralmente. La empresa no depende de una pestaña de Excel que alguien tiene que refrescar.

Doble cálculo location/market nativo. Las dos cifras se mantienen en paralelo, con la trazabilidad del contrato eléctrico y de las garantías de origen para el market-based.

Audit trail por diseño. Cada cifra tiene dato de origen, factor aplicado, fecha y responsable. El auditor accede al expediente sin necesidad de reconstruir nada.

Integración con riesgo y ESG Score. La huella alimenta el módulo de gestión de riesgos bajo COSO ERM, el ESG Score dinámico (Ambiental 40 %, Social 35 %, Gobernanza 25 %) y el dashboard ejecutivo. Una sola fuente, varias vistas.

Para consultoras especializadas que dan servicio a varios clientes, la modalidad multi-licencia (MLC) permite gestionar varias empresas desde una infraestructura común.

7. Conectar el cálculo con plan de transición

Calcular la huella por sí solo no aporta valor. El valor empieza cuando la cifra se convierte en plan de reducción y en decisión de inversión. ESRS E1 obliga formalmente a publicar un plan de transición alineado con la limitación del calentamiento a 1,5 °C cuando el cambio climático es material. Para empresas no obligadas, sigue siendo la práctica recomendada.

Las palancas habituales para reducir alcance 1 y 2 son conocidas: Electrificación de calefacción y climatización (sustitución de calderas de gas por bombas de calor). Electrificación o conversión a combustibles bajos en carbono de la flota. Mejora de eficiencia energética en envolventes, iluminación y procesos. Contrato eléctrico verificado (PPA renovable o garantías de origen con auditoría). Sustitución de gases refrigerantes de alto GWP por alternativas más bajas (R32, R290, CO₂). Cada palanca tiene una curva de inversión y un retorno asociado. Las empresas que vinculan el cálculo de huella con su CapEx plan llegan a un escenario con coste por tonelada evitada y pueden priorizar inversiones por eficiencia económica. Las que no, terminan tomando decisiones por intuición o por presión externa.

8. Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda calcular alcance 1 y 2 por primera vez? Para una empresa mid-market con operaciones en uno o dos países, entre seis y diez semanas desde el inicio del proyecto. El factor crítico es el acceso a las facturas eléctricas y de combustible, no la complejidad del cálculo.

¿Necesito una consultora externa? Para el primer ejercicio, una consultora puntual ayuda a configurar bien el perímetro y los factores. A partir del segundo, lo razonable es operar con plataforma propia y reservar consultora para casos concretos (auditoría, recálculo retroactivo, expansión a nuevos países).

¿Puedo declarar emisiones cero por usar electricidad 100 % renovable? En el cálculo market-based, sí, si el contrato y los certificados están bien acreditados. En location-based, no: la cifra refleja la realidad física del sistema eléctrico nacional. Por eso CSRD exige reportar ambos. Declarar solo market-based como «cero» y ocultar location-based es una bandera roja en cualquier verificación seria.

¿Las fugas de refrigerantes pesan tanto? Más de lo que parece. Un kilogramo de R410A liberado equivale a aproximadamente 2.088 kg de CO₂. En una empresa de oficinas o retail con varias instalaciones de climatización, las recargas anuales pueden representar entre el 20 y el 40 % de su huella total. Pídelo a tu mantenedor.

¿Cómo trato las instalaciones arrendadas? Depende del criterio de consolidación. Bajo control operacional, las instalaciones que la empresa opera (decide consumos, contrata energía) entran en alcance 1 y 2, aunque el inmueble sea arrendado. Bajo control financiero, depende de quién consolida la actividad. Lo importante es ser consistente y documentar.

¿Y la flota subcontratada? No entra en alcance 1. Entra en alcance 3 como transporte y distribución aguas arriba o aguas abajo, según el caso. Una empresa que externaliza la flota reduce su alcance 1 a costa de aumentar el alcance 3.

¿Es obligatorio publicar la huella? Para empresas obligadas a CSRD con E1 material, sí. Para pymes no obligadas, no lo exige la norma directa, pero los grandes clientes y los bancos lo están pidiendo. La práctica habitual es publicarla en la memoria de sostenibilidad voluntaria o en un apartado dedicado de la web corporativa, con metodología explicitada.

Próximos pasos Alcance 1 y 2 son la base. Lo razonable para cualquier empresa española en 2026 es tenerlos calculados con metodología defendible, trazabilidad completa y conciliación con financiero. Voombu acompaña a empresas mid-market y a consultoras especializadas en construir ese sistema. Una demo de 30 minutos suele bastar para identificar el punto de partida y dibujar un plan realista a tres a seis meses.

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